Una familia misionera

para el mundo

Somos una comunidad misionera de la Iglesia católica, presente en 15 países, formada por misioneras y misioneros consagrados, sacerdotes y laicos. Nos dedicamos al anuncio del Evangelio y a la formación de misioneros.

Inspirados por el “¡Tengo sed!” de Jesús (cf. Jn 19), existimos para anunciar el Evangelio con pasión y ternura en contextos donde la fe, la esperanza y la dignidad humana claman ser restauradas. Creemos en la incidencia que el anuncio del Evangelio tiene para transformar este mundo, reconstruyendo al hombre desde dentro.

 

Dios nos confía colaborar
para construir un mundo más justo, humano y fraterno

Nos dirigimos a todo el pueblo de Dios, niños, adultos y familias, pero especialmente a los jóvenes, por los que hemos hecho una opción preferencial.

Queremos poderles capacitar

 

para que ellos mismos sean también

misioneros de otros jóvenes.

Los Servidores del Evangelio de la Misericordia fuimos aprobados el 27 de septiembre del año 2002 como Asociación Privada de Fieles en Alemania por el obispo de Münster Mons. Reinhard Lettmann. Nuestra familia misionera se gestó en el seno de la Fraternidad Misionera Verbum Dei.

Actualmente, somos una Familia Misionera formada por una Asociación Pública de Fieles en vistas a ser una Sociedad de Vida Apostólica (misioneras consagradas) y una Asociación Privada de Fieles (sacerdotes y laicos). Ambas tienen su sede en San Miguel (Argentina). La Asociación Pública de Fieles fue aprobada por Mons. Damián Gustavo Nannini (obispo de San Miguel, Argentina) el 7 de diciembre de 2022.

Nuestra comunidad está formada por

Laicos

Los servidores laicos son familias misioneras, servidores adultos, servidores célibes y jóvenes servidores en misión JuSeM. Son evangelizadores en sus ambientes de trabajo y en sus familias con el testimonio de su vida y con su palabra. Colaboran en la formación misionera en sus parroquias y asumen diferentes servicios de pastoral en la misión propia de la comunidad.

Sacerdotes

Viven su vocación insertos en la Iglesia local, poniendo su ministerio al servicio de la misma y de la misión propia de la comunidad.

Misioneras Consagradas

Tienen disponibilidad total para la misión de anuncio del Evangelio y de formación de misioneros. Viven en comunidades donde desde un clima fuerte de amor fraterno y compromiso mutuo se ayudan a mantener vivo el encuentro con Cristo, que es el motor de la misión.