Empoderar a jóvenes filipinos y asiáticos mediante un proceso formativo integral, humano, espiritual, misionero, que les permita ser protagonistas de su futuro y constructores de una sociedad más justa, solidaria y fraterna.
Proyecto
Construcción del Centro Misionero Asiático (AMC), en Filipinas.
Nuestro principal objetivo es
Por lo que pretendemos...
- Ofrecer un espacio seguro y formativo a jóvenes vulnerables.
- Acoger y acompañar a voluntarios asiáticos y europeos en experiencias misioneras.
- Impulsar programas de prevención y protección infantil.
- Iniciar a los niños en la fe católica desde el Evangelio de la ternura.
- Formar comunidades vivas de adultos comprometidos.
- Discernir y acompañar vocaciones consagradas en Asia.
Hoy puedes cambiar el futuro de un joven en Filipinas. Tu donación construye el Asian Mission Center, un hogar de fe, formación y esperanza
Creemos que es un proyecto muy necesario por...
- Necesidad estructural
No disponemos de ningún espacio propio para acoger a los jóvenes con los que trabajamos regularmente. A menudo nos reunimos en condiciones precarias.
- Demanda creciente
Más de 100 jóvenes filipinos participan semanalmente en nuestros programas de formación. La necesidad crece cada año.
- Interculturalidad misionera
Cada año acogemos jóvenes de Japón, Corea del Sur y Europa que vienen a misionar en Filipinas. Necesitamos un lugar adecuado para recibirlos y facilitar el encuentro entre culturas.
- Continuidad vocacional y social
El AMC será un espacio clave para formar nuevas vocaciones, promover la justicia social desde el Evangelio, prevenir el abuso de menores y dignificar vidas rotas por la pobreza.
Directamente se beneficiarán...
Más de 100 jóvenes filipinos cada año. De entre 13 y 25 años. Muchos provienen de familias numerosas, viven en zonas rurales y carecen de recursos para continuar sus estudios. Algunos son hijos de migrantes (OFWs), marcados por la ausencia de sus padres. Otros han sufrido abandono, violencia, pobreza extrema o abuso.
Niños filipinos
Más de 150 niños. De entre 6 y 12 años que reciben catequesis en escuelas públicas y capillas rurales. Muchos nunca han oído hablar del Evangelio o no conocen su dignidad.
Adultos y familias locales
Grupos de “Bible sharing”, formación para catequistas, consejo pastoral, obras de caridad, visitas a enfermos, creación de coros y apoyo a familias en situación de exclusión. Ellos son los pilares silenciosos del proyecto.
Jóvenes de Japón y Corea del Sur
Cada año, unos 10–15 jóvenes japoneses y coreanos, de entre 20 y 30 años, viajan a Filipinas para una experiencia misionera. Llegan con mochilas llenas de presión, soledad y búsqueda, y regresan con los corazones ensanchados por el encuentro con una Iglesia viva, pobre y alegre. LLevamos más de 7 años haciendo esta experiencia anual.
Adultos coreanos y japoneses en misión
Unos 10 adultos de Corea del Sur participan también en la Misión Asiática de Adultos anual – “Puentes de Esperanza”, fruto de años de formación misionera. Han conocido la realidad de la pobreza filipina y han regresado conmovidos, comprometidos y transformados. Realizamos la misión este año 2025 por tercera vez.
E indirectamente...
- Más de 1.000 alumnos de colegios donde impartimos formación y campañas vocacionales.
- Familias de los jóvenes y niños que participan.
- Comercios y economía local que se benefician del impacto del proyecto.
- La diócesis de Lingayen-Dagupan y sus parroquias, que se fortalecen pastoralmente con esta misión.
- Misioneros de Japón, Corea del Sur y Europa que encuentran en el AMC una plataforma de de intercambio evangelizador.
Ubicación
Barangay San Pedro-Taloy, San Carlos, Pangasinan. Filipinas.
San Carlos es una ciudad al norte de Manila unos 200 kms, en la isla de Luzón. Pertenece a la provincia de Pangasinan. Es una zona rural con muchos desafíos de desarrollo. La población se dedica a la agricultura, el cultivo del arroz y la construcción de casas de bambú. Otros son conductores de triciclos. Las mujeres trabajan en casa al cuidado de los hijos o en el mercado vendiendo verduras. Por falta de recursos económicos para mantener a sus familias, muchos se van al extranjero a trabajar con las consecuencias que tiene eso en los niños. Se genera abandono, orfandad y un ambiente que favorece el abuso infantil. La población joven e infantil es un 60%.
Duración
2024 – 2030 (proyecto en 4 fases)
Milagros Hall (2024–2025) Finalizado: Un pabellón abierto y zona recreativa para actividades comunitarias, encuentros y convivencias juveniles.
Casa de formación (2025–2027): Espacio residencial y académico para jóvenes filipinos. Talleres de orientación vocacional y noviciado.
Capilla (2027–2028): Corazón espiritual del proyecto. Lugar de adoración, silencio, reconciliación y envío misionero.
Centro Pastoral Juvenil (2028–2030): Sala multifuncional para talleres, acompañamiento, misión, liderazgo juvenil y voluntariados internacionales. También tiene habitaciones, baños y cocina.
Y esta es su historia...
Un sueño con nombre propio: AMC (Asian Mission Center) un centro misionero para formar y transformar vidas que mejoren el mundo.
En 2015, llegamos a Filipinas con una sola certeza: que el Evangelio puede cambiar vidas desde dentro. Tras una década de misión, hemos acompañado a cientos de jóvenes marcados por la pobreza, el abandono, la fragmentación familiar y la desesperanza. No tienen casi nada, pero tienen sed de algo más.
Cada semana nos reunimos con ellos bajo los árboles, en casas prestadas o en pequeños espacios improvisados. Les escuchamos, rezamos juntos, les damos formación y los vemos crecer. Pero hoy esa misión pide un paso más: un lugar propio, estable y acogedor donde sembrar con profundidad.
Así nace (el) Asian Mission Center, un espacio abierto al encuentro entre culturas, generaciones y corazones. Será un faro de luz en medio de una sociedad que necesita referentes, una escuela de vida, fe y esperanza. Un punto de conexión misionera entre Asia y el mundo.
Otros proyectos
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