Del 12 al 18 de agosto en la ciudad de Daejon, Corea, hemos realizado el Nikkan, un intercambio de jóvenes japoneses y coreanos que realizamos cada año. El objetivo del programa, por un lado, es que los jóvenes de los dos países puedan crear más lazos de fraternidad, y reconciliación. Por otro, es ayudarlos a hacerse conscientes de las consecuencias que la guerra ha tenido en cada corazón. Este año han participado 6 japoneses y 17 coreanos, ha sido una experiencia para todos de mucha riqueza. Ikoi Kanda, una joven japonesa de 19 años estudiante de teología, nos comparte lo que ha significado para ella este encuentro. Ella resume lo que más le impacto del Nikkan como una oportunidad de “aprender a través de las personas”.
Compreder las perspectivas de los demás
“En estos días descubrí la importancia de tener una actitud que busque comprender las perspectivas de los demás. Todo esto se puede leer en los libros de textos, pero el compartir con jóvenes coreanos de la misma edad y el intercambio de opiniones sobre temas comunes fue para mí algo mejor que los libros. El Nikkan me llevó a una experiencia de aprendizaje más profunda que va más allá del simple conocimiento intelectual. Para mí también fue una oportunidad para ver con mis propios ojos y experimentar con el cuerpo y la mente, no sólo cuestiones históricas, sino también imágenes unilaterales de las noticias y otras fuentes en el pensamiento de la gente, lo que puede aportar cambios y fundamentos a nuestra forma de pensar.
Lo que importa es el corazón
Pude experimentar que la comunicación trasciende el lenguaje. A través de los intentos de escucharnos con empatía, hemos sentido que lo que importa no es el idioma con el que hablamos, sino el corazón de cada uno. El intercambio entre Japón y Corea fue una experiencia valiosa, donde he aprendido mucho sobre las relaciones humanas. Estoy muy agradecida a todas las personas que participaron en el intercambio y quiero guardarme las lecciones aprendidas aquí, para mi vida futura.
Y tú, ¿cómo piensas que podemos aprender a través de las personas que nos rodean?"
Ikoi Kanda






