Una vida transformada

Cosas que cambiarían mi vida para siempre

por Laura de Sevilla

Siempre hemos oído que Dios está en lo sencillo, pero… ¿quién no ha experimentado que lo sencillo se vuelve maravilloso cuando dejamos que Dios entre en nuestra vida, haciendo nuevas todas las cosas? Pero, por dificultades personales y circunstanciales, ha sido un camino duro, de alejamiento de Él en múltiples ocasiones. Pero del que también se sirvió para ablandarme el corazón, respetando mi ritmo, sostenida a través de su Presencia en la oración y en la vida

Me di cuenta de que las cosas que realmente dan felicidad no son a mi manera. En cuanto suelto las amarras de mi propio barco y las dejo en Sus manos, me lleva por caminos que en la vida hubiera podido imaginar. Sólo mirando atrás, veo cómo me empezó a guiar providencialmente a través de personas, de experiencias, de su Luz. Transformando así mi vida, regalándome una nueva mirada hacia los que me rodean, hacia mí misma y hacia la vida. Saboreando cada momento con la gratitud de todo lo que ha hecho en mí. En definitiva, dándose Él mismo. ¿Qué mejor regalo?

Este verano, durante mi última experiencia de Ejercicios en Espinosa, he experimentado a ese Dios que no da a nadie por perdido, que me ha reconstruido y llevado a vivir de forma más profunda y plena. Reconciliándome, haciéndome más libre y no esclava de esas heridas que no me dejaban ser yo misma en todos los ámbitos, a nivel laboral como dentista, familiar, comunitario-religioso, amigos y compañeros. Lo cual ha transformado, también, el ambiente a mi alrededor y, sobre todo, a ciertas personas, permitiéndoles sacar lo mejor de ellas y amar.

Todo esto es obra de un Dios que ha ido cautivando mi corazón y del que me siento profundamente enamorada. Me he rendido con la confianza de que me va a dar todo lo que necesito. Un Dios al que antes conocía de oídas, pero ahora lo he visto con mis propios ojos y lo he palpado con mis manos. Y al que sólo deseo entregarle mi vida dándole a conocer a otros.

Laura (Sevilla)

""