"Me sentía sola y ahora puedo empezar a ser mensajera de la paz"
Me llamo Sora, soy japonesa. En la universidad, tenía dificultad en las relaciones interpersonales y, a veces, me sentía sola. A través de este encuentro de intercambio cultural entre japoneses y coreanos en Hiroshima, me di cuenta de que hay personas que me quieren. Llegué sintiéndome sola. Ahora me doy cuenta de que yo misma aprecio y quiero de todo corazón a los compañeros que conocí durante esos cinco días.
Porque viví esa experiencia en la que me sentí querida y en la que aprendí a querer a los demás, ahora en mi vida cotidiana, puedo estar al lado de los demás, amar a mi prójimo y empezar a ser mensajera de la paz.
El 15 de agosto, festividad de la Asunción, nos reunimos jóvenes de Corea, Tokio en Hiroshima. Poder caminar juntos por la paz partiendo de nuestras respectivas perspectivas históricas, fue una experiencia inolvidable. Como japonesa, he recibido educación para la paz, pero a través de este intercambio me he dado cuenta de que los valores históricos se forjan en función del entorno en el que uno se encuentra. En ocasiones, eso puede influir tanto positiva como negativamente en mi forma de ver las cosas.
Japón y Corea del Sur están muy cerca geográficamente, eso facilita los viajes. Pero no hay muchas ocasiones para compartir juntos su compleja historia, y es un tema que se intenta evitar. Por eso, esta experiencia ha supuesto una valiosa oportunidad para enfrentar la historia entre Japón y Corea del Sur y descubrir cuál es nuestra misión como personas que vivimos en la actualidad. A este encuentro lo llamamos Nikkan.
El tiempo pasado con todos vosotros es un tesoro. Los momentos en los que hemos reído, llorado y aprendido juntos se han convertido en una experiencia invaluable e irreemplazable. No quiero que esta experiencia termine aquí. Hasta que vuelva a veros, quiero aprovechar lo aprendido para cumplir mi misión como embajadora de la paz ahí donde estoy.
Sora Yabuki (Servi Evagelii Japón) Próximas actividades








